El componente mágico del ser humano
Cuando tenemos que opinar sobre nosotros mismos se nos nubla el sentido. Desde decir cualquier cosa sobre nuestra conduca hasta elaborar complejas teorías sobre el devenir del ser humano.
Tenemos catalogada, etiquetada, experimentada, afirmada, refutada y reafirmada la realidad, la cual dividimos en diferentes niveles de análisis para facilitar esta tarea. Sin embargo, parece que cualquier aspecto intrínsicamente relacionado con el ser humano tiene un valor especial, como si la ciencia que nosotros mismos hemos creado para ordenar nuestro mundo, no sirviera para nosotros mismos, olvidándonos de que formamos parte de ese mismo mundo. Quizás guiados por la obsoleta scalae natura de Aristóteles, en la que se consideraba al hombre como la especie más inteligente del planeta.
Viene esta reflexión porque en una charla informal con unos amigos, alguien ha sugerido que la conciencia social está estancada en unas normas y valores con las que nacemos, y que es necesario que esa conciencia cambie para que el ser humano evolucione como especie. Yo he tenido dificultades para seguir el hilo del razonamiento, y lo más que he alcanzado a decir es que hay que ir por partes: por un lado la conciencia es un constructo creado socioculturalmente por el hombre creado a partir de, efectivamente, normas y valores. O sea, las normas, valores (ética, moral, costumbres, como queráis llamarlo) dan lugar a la conciencia y no al contrario. Y por otro lado, no, no venimos de serie con conciencia, más bien aprendemos a tener conciencia, es más, socialmente nos imponen una conciencia, necesaria por supuesto para convivir, y por lo tanto para sobrevivir en la realidad de nuestra especie. Luego esa conciencia cambiará en la medida en que lo haga el ser humano y no al revés.
Después de toda esa argumentación, que puede ser más acertada o no, la frase utilizada para replicarme ha sido algo así como: no, pero yo hablo de algo más espiritual y tú lo estás racionalizando, no me estás entendiendo. La conversación ha terminado aquí porque ha llegado a un punto en el que nunca iba a haber éxito comunicativo.
Podemos afirmar basados en realidades científicas que las plantas hacen la fotosíntesis, que la fórmula para la velocidad es distancia divida entre tiempo y que los gusanos de seda se convierten en maripositas durante la metamorfosis. Sin embargo cuando se trata de hablar sobre la conciencia, la conducta de las personas, la formación de los seres humanos o de simples leyes evolutivas aplicadas a nuestra especie, cualquier razonamiento que comience con “Bueno es que yo pienso que…” nos vale y tenemos que aceptarlo, ya que si no lo hacemos pecaríamos de radicales e intolerantes, en el mejor de los casos de excesivamente racionales o de tener “una mente científica” y en el peor seríamos gente de mente cerrada incapaz de comprender valores espirituales.
Lo peor es que no sólo la gente que no se dedica al estudio de alguna disciplina relacionada con el ser humano hace estos razonamientos mágico-espirituales, sino que en la psicología, existe un gran porcentaje de personas que le otorgan al ser humano un valor místico añadido. Aunque ese, es otro tema.
Los hombres que no amaban a las mujeres
Seguro que alguien sabe el secreto del libro.
Seguro que alguien tiene la paciencia de leérselo y decirme el por qué.
Seguro que hay alguien que no esté harto del libro en la página 53.
Seguro que alguien me va a contar qué tiene ese libro para que enganche tanto, porque yo estoy de conspiraciones, dinero del gobierno sueco y empresas del Este hasta las narices.
Hay un extraño anti-feeling entre el libro y yo que me impide continuar leyendo. A veces pasa ¿verdad? te empiezas un libro y no hay manera de seguir, da igual que sea el libro de los libros, que a veces no entra y punto. Y éste, chico, no hay manera.
PD: Me voy de camping
PD 2: Ya, que no están las famosas entradas interesantes por ninguna parte, ya. Qué le vamos a hacer. Una está poco inspirada.
Nada nuevo bajo el sol

Ya, ya, la misma historia de siempre. Que si no actualizo, que si a ver cuando escribo algo, que si tal que si cual. Pero el verano me reblandece el cerebro tanto como estudiar pensamiento y lenguaje (lo mío con la asignatura no tiene remedio), y tampoco se me ocurre nada interesante que contaros.
Estoy pasando a esa subespecie de personas a las que la tele le parece algo entretenido, de hecho, y avergüénzome de ello, algunas tardes veo “sálvame”, y os digo más, estoy intrigada por la paliza de Pipi a Jimmy Jiménez Arnau. Hablan incluso de que tendrán que operar a este último a causa de los golpes ¡apasionante!
Cuando no me dedico a ver miserias humanas, me dedico a ver como los demás se burlan de estas miserias, es decir: Risto Mejide. Que sí, que será muy borde, un chulo y una marioneta más de OT pero… no me digáis que no tiene su punto. Vamos… uno así me tenía que encontrar yo por mi vida.
Y finalmente, cuando la vergüenza se termina de apoderar de mí, me pongo a leer. Me he empezado Los hombres que no amaban a las mujeres que digo yo que algo tendrá el libro cuando se lo ha leído medio mundo. No pude seguir con Un mundo feliz ni con El error de Descartes, y mucho me temo que pronto abandonaré a la periodista de Millenium.
Sigo en bucle esuchando a Luis Ramiro y Marwan, porque ya sabéis que cuando me da por una canción, me da fuerte. También estoy felizmente desconectada de la facultad, a excepción de cuestiones Erasmus (mi próxima entrada empezará a ir sobre este tema, que ya toca).
Como veréis, no tengo nada interesante que contar, motivo cual por el que no actualizo con la regularidad deseada. Pero, si se os ocurre algún tema del que os apetezca que hable, adelante, proponedlo. Tengo algunas cosas pensadas para próximas entradas relacionadas con la psicología, ya sabéis, algo de neurociencia, algo de inhibición latente, algo de conductismo… lo típico, vaya.
¿Y vuestro verano? ¿está siendo más distraído?
I’m finish!
Pues sí, he terminado este largo periodo de exámanes, el penúltimo en mi querida Facultad. Y creo que he alcanzado el nivel asintótico de estupidez. No doy para más. Soy lela, lo asumo. No he sacado ni una nota en condiciones ¡ni siquiera organizaciones!
Fijaros si estoy un poco lenta, que os contaré mi particular historia con Pensamiento y Lenguaje, asignatura de 4º curso. Empecé a ir a clase, y me gustó, parecía algo sólido y desarrollado, diferente al conductismo. Y animada, preparé trabajos voluntarios que no sirven para nada porque no puntúan. Y más animada aún, dejé otra asignatura para poder sacar buena nota en el primer parcial. ¿Resultado? 17 aciertos sobre 30: suspenso. Bajan el baremo y anulan una pregunta, se aprueba con 17/29 ¿y qué pasa? Que la pregunta que anulan, yo la tengo bien ¿resultado? 16 aciertos sobre 29: igual de suspensa que antes. **no voy a contar la experiencia de mis compañeras, a las que odio**
Pero no pasa nada, no decaigo, no me rindo, no desisto, y digo ¡a por el segundo parcial! y nuevamente voy a todas las clases, estudio todas las lecturas, me leo las monografías concienzudamente, nivel de autoeficacia percibida por las nubes… ¿Resultado? 23/30 Aprobado, sí. ¡Pero abrobado nada más!
Sigue sin pasar nada, decido presentarme a subir nota del segundo parcial, aprovechando que lo tengo fresquito y reciente, y dejarme el primer parcial para septiembre. Y nuevamente, días y días dedicados a las lecturas y monografías, otra vez todo preparado, nivel de autoeficacia un poco más bajo, porque no está la cosa para tirar cohetes… ¿y qué pasa? 24/30 ¡Una pregunta! ¡Sólo doy para mejorar una preguntita! ¿Qué me está pasando?
Pero sigue sin pasar nada, no desistiré, septiembre me espera y allí estaré yo, lo de esta asignatura se acaba de convertir en algo personal. Cuestión de honor.
Universidad, estudiantes y explotación

Hay crisis para todos. Se nota.
Hace un par de meses, mi Universidad de Sevilla convocó unas becas de inserción laboral/prácticas en empresa para sus estudiantes. Existían dos tipos de beca:
1. Encuestador – 1 mes – 300 euros
2. Coordinador – 2 meses – 400 euros/mes
La beca consiste en realizar encuestas por todas las clases sobre todos los profesores (en todas sus asignaturas, y en todos sus grupos)… o seas, miles y miles de encuestas. Es una evaluación que la Universidad no termina de saber cómo hacer y este año ha decidido encárgarsela a una empresa privada: Centro Andaluz de Prospectiva
Después de un muy dudoso proceso de selección de los coordinadores, llegó el turno de la selección de los encuestadores. En lo que parecía algo serio y demás, la empresa encargada del estudio nos citó en el CICA y nos explicó las condiciones: “la beca dura un mes, pero nosotros -que somos más chulos que un ocho- vamos a hacerla en dos semanas, de manera intensiva, son 100 horas, y esas horas las haremos en 10 días” (los más rápidos habréis hecho la división… y sí! 10 horas al día).
Total, nos llaman para firmar el contrato, y firmamos lo siguiente: beca del 13 de abril al 12 de mayo, trabajando un máximo de 5 horas al día, un máximo de 100 horas al mes y en cualquier caso respetando la asistencia de los estudiantes a clase. Pero ssssshh, nosotros firmamos pero no pasa nada, tenemos un acuerdo “mejor” con la empresa para terminar antes.
A eso que llegamos al proceso de formación-monólogo de humor… en el que entre todos aprendimos a leer, a diferenciar un boli negro de uno azul, y entendimos las diferentes tipologías de profesores de la US: chulos, muy chulos y gilipollas.
Cuando empezamos la beca, tarde, aquello es un caos. Se supone que tenemos que disponer de unos horarios antes de cada turno… pero no están hechos, y si están hechos, están mal. Se supone que podemos ir a nuestras clases… pero no. Se supone que trabajamos 10 horas al día… pero como comenzamos un día y medio tarde, tenemos que trabajar 12 ó 13. Pero hey, no pasa nada, en dos semanas ésto se acaba… pero no.
La empresa amenaza con tener que venir cuando pasen las dos semanas del acuerdo… y como nuestro contrato es hasta el 13 de mayo…legalmente nadie puede decirles nada. Nos quejamos… y la empresa nos dice que ellos no tienen ninguna prisa en hacer las encuestas, que les da igual 2 semanas que 2 meses…
¿Entonces quién tiene tanta prisa? ¡La Universidad! ¿Quién está explotando a sus propios estudiantes? ¡La Universidad! ¿Quién no deja ir a sus propios estudiantes a clase? ¡La universidad!
¿Quién va para representante sindical?
La semana después de feria volveré encuesta en mano a las aulas. Veremos que ocurre.
A mis enfermitos homosexuales…
Toma ya, a una conferenciante así tendríamos que traer para los cursos de delegación… ¡serían más divertidos!
Esta buena señora es Gloria María Tomás y Garrido, profesora titular de Bioética de la Universidad Católica de San Antonio de Murcia. Dio una conferencia el 31 de Marzo en la Universidad de Alicante.
Paradigmas y niveles de análisis en Psicología

Buscando y rebuscando una definición de paradigma más mona que la que puse en el email de delegación:
Los diferentes paradigmas nos sirven para seguir una serie de leyes lógicas que describan y predigan la realidad.
Creo que la que más me ha gustado de las miles que he leído es la de Adam Smith:
Un conjunto compartido de suposiciones. Es la manera como percibimos el mundo: Agua para el pez. El paradigma nos explica el mundo y nos ayuda a predecir su comportamiento
Evidentemente el paradigma describe y precide la realidad, pero no toda la realidad (desde física subatómica hasta organismos vivos), sino que cada uno elige una porción o un nivel de análisis de la realidad que describir y predecir. En nuestro ámbito, la psicología, el trocito de realidad con el que nos quedamos es la conducta o el comportamiento.
Y ahora viene la gran pregunta ¿qué es conducta? creo que la mejor respuesta es la siguiente: cualquier conducta de un organismo que se pueda cambiar (para ver más visitad el debate de savecc).
Bien una vez seleccionado y definido nuestro nivel de análisis nos encontramos que dentro del mismo hay mil paradigmas, con principios epistemológicos diferentes, leyes diferentes, nombres diferentes… ¡incluso los hay indeterministas! Bajo mi humilde punto de vista si se necesita de más de un paradigma para describir y predecir el mismo nivel de realidad… es que alguno está mal. Si más de uno describe completamente el mismo nivel de realidad con princpios diferentes, es que están mal todos.
Realmente no parece que tenga mucho sentido que haya más de un paradigma para un mismo nivel de análisis… realidad hay una, luego… si los paradgimas son leyes arbitrarias lógicas que creamos para poder descrbir esa realidad… tiene que haber solo una forma de hacerlo.
Creo que ser de un paradigma u otro no es “creerse” lo que dice uno u otro, no es “confiar” en qué es la mejor opción. No es como ser del barça o del madrid (obviamente mejor del barça). Ni tiene que ser una elección del tipo “el profe tal me cae bien y por eso le sigo”. El paradigma creo que nos tiene que dar seguridad en los conocimientos, validez empírica, fiabilidad, etc. Si hay paradigmas que no nos ofrecen todos los requisitos para poder desarrollar nuestra ciencia de forma satisfactoria ¿para qué usarlos?
Finalmente aquí os dejo un powerpoint con la manera que creo mejor describe y predice ese nivel de realidad que la psicología ha decidido estudiar.
La historia de las cosas
Pili ha tenido la brillante idea de compartir este vídeo. Aquí os lo pongo.
Tristura
Que no cunda el pánico, a pesar de.
Diversidad, cuotas y representación.
Recientemente en mi facultad se está desarrollando el famoso “Plan Estratégico”. Que, dicho por su coordinador, consiste en diseñar la facultad con la que soñamos. Y maravillosamente de momento parece que está teniendo relativo éxito, ya que por lo menos ha conseguido implicar a un grupito de profes, pas y alumnos más o menos decente.
Las fases de este Plan Estratégico fueron principalmente dos: diálogos múltiples y seminarios prospectivos, en esta última nos fuimos todos juntos (no todos afortunadamente) de excursión a Baeza ^__^. De allí surgieron varios grupos de trabajo, que en la facultad tomaron forma y comenzaron a trabajar.

